lunes, 13 de julio de 2015

POEMA #24 de un viaje por albergues

siento un picor
debajo del brazo
no sé muy bien dónde
a veces pienso
que es una estrella
atorada
a medio pesimismo
y en jaquemate
sobre un pulsar
de excesos
onomatopéyicos

tibios flagelos extenuantes
gemidos masturbatorios
de fábulas biconvexas
otras veces pienso
que es porque
llevo días
permutando
cansancios
símbolos
duchas
raíces
poros
agripados
jabones que buscan
la piel adolescente
de un verano lejano

esta
noche
sentado
en esta cama ajena
de esas camas frías
que sólo los hoteles de paso
te reciben con sus ácaros y sus pulgas
pensaré
que nada está perdido
que escribir con la mirada en blanco
es porque un destello de luz infinita
habita en todo lo que vemos
y que mañana
cuando pague
cuarto en otro albergue
o en este recinto de ronchas y fantasmas
algo de esta fría y trémula habitación
se habrá ido conmigo
por siempre
y no podré
hacer
nada
porque
todo está dicho hecho y viceversa
hasta nuevo aviso
o nuevo fulgor
de estrellas
aglomerándose.