martes, 25 de marzo de 2014

ELE MIGRANTE

Texto leído en la presentación de ELE MIGRANTE de Ishto Juevez.
LA ERRE, viernes 21 de marzo del 2014.
Audio en: LectoresChapines






Beat. Leviatán. Pulpo.
Monstruo.
Urbe.

Somos la luz más brillante de la rebelión.
El zumbido más alucinado de la historia.
El estruendo de un viaje en lisérgicos.
La arritmia salvaje de una lenta cocaína.
El olorcito a hierba fresca quemándose las ganas
bajo la tibia noche dulce noche.

No puede ser que la felicidad nos dure tan poco.
Tan poco felicidad puede que nos dure no ser la.
No tan felicidad nos dure que poco la ser puede.
No dure tan felicidad puede ser poco que nos la.
Felicidad puede. Que ser. La no. Poco nos dure. Tan.
Poco felicidad. Puede nos no. Que dure ser. La tan poco.
No puede ser que la felicidad nos dure tan poco.
No puede ser que la felicidad nos dure tan poco.
No puede ser.
Puede ser no.

La felicidad es una partitura abierta.
Un país sonámbulo que despierta a medianoche.
La felicidad es mango, limón y pepitoria.
Una canción funk volteada en luz y sombra.
La felicidad es calle vacía.
Verano atolondrado.

Libro nuevo.

Una michelada bien fría.
La felicidad son dos piernas abiertas
tratando de contener el mejor de los orgasmos.
La felicidad es una maniobra de excesos. Un cielo abierto.
Una calle ancha. Una sandalia de verano.
Un bikini. Una lluvia. Una bicicleta.

La felicidad. Ese misterio sin misterios.
Esa colmena ácida de dos miradas encontrándose.
Una madrugada tibia llena de estrellas.
La felicidad es el mar. El alarido. La certeza del viaje.
El vaivén afanoso de cruzar una frontera.

Una puerta abierta.
Una autopista nueva.
Una despedida enajenándose.
La felicidá. La felicidá. La felicidá.

Ese viaje
esa quimera
de irnos lejos
para fundirnos juntos
y asesinar las horas tristes
las irrelevantes
las que sobran

habría que llenar cuadernitos de apuntes con los labios
habría que vaciar el deseo sobre el cuerpo adolescente
que es lancha futurista
nave solar
antorcha de fuego
habría que llegar al centro
(de azúcar)
muchachita mía

quiero malgastarme el sueldo en helados a tu lado
quiero destruir el himno de todas las tristezas
vamos a migrar de ritmo en ritmo
es que no puede ser
que la felicidad
nos dure
tan poco
tampoco
el día puede ser una baladita triste
la patria es un enjambre de ruidos y noticias

no te desanimes

el poema es el tatuaje punk que tienes en la espalda
el poema es un acorde librándose de llanto
el poema es un temblor de cielo
reflejado en tu mirada

que está a punto
de migrar

hacia
otra

ga
la
xia

miércoles, 26 de febrero de 2014

HENRY MILLER / DAVID FINCHER

A Alejandro Marré y Javier Payeras


Vos sabés. A veces me da por encerrarme en la noche. Abrir unas botellas, y caer, hacia los tristes desfiladeros del silencio. Esa no es culpa de nadie. Así es uno. Con los años amontonás una decadencia de frustraciones que implican cansancio y otro montón de estupideces. Nos pasa a todos. Creo que nadie está exento del abismo. Pero así es la cosa. El encierro es una necesidad constante. «Las palabras son soledad», decía Miller. Eso es para recordarlo todo el tiempo. Para tatuárselo en el brazo. Para no olvidar, así uno olvida los fogonazos del tiempo. Ese abismo al que llamamos soledad, y encierro, es nuestro mandala. Nuestra luz. Nuestro camino. Nuestro ritual de cada día, y en silencio. No lo olvidés.


De STEREO OFFSET (Editorial X, 2014)

jueves, 23 de enero de 2014

ESCRIBO...

Escribo, sí, porque se me da la gana. Porque no tengo otra alternativa. Porque mi canto, fugaz y estrepitoso como el de Rimbaud, resuena intensamente cada vez que abro la boca. Escribo, sí, porque la geografía del lenguaje es mi última frontera. Porque cada palabra es abrigo, y, también, una inmensa y exquisita soledad.

martes, 7 de enero de 2014

SILÁBICA


Para empezar el año:
Nuevo proyecto de blog en #Tumblr, donde publicaré de todo un poco
(tuits, citas, aforismos, fotos, diseños, recomendaciones, enlaces, videos, música y otras cosas).
Para visitarme, seguirme y rebloguearme en este enlace: SILÁBICA.

domingo, 22 de diciembre de 2013

FELIZ NAVIDÁ y un año nuevecito para rayarse en todo

MUCHAS GRACIAS a quienes me acompañaron durante el 2013, en esta osadía que es escribir desde las entrañas. Gracias a quienes disfrutaron mis garabatos literarios, mis impulsos creativos, mis prosas malversadas, mis escritos musicales (polaroids musicales), mis presentaciones en vivo (poecléctica), mis proyectos insistentes, mis tuits desvelados, mis libros experimentales (SPAM, A dos pasos, Alicia y AM). Gracias a las revistas digitales, e impresas, que me brindaron espacio en sus agitadas agendas y en sus páginas tan valiosas. Gracias a las galerías y espacios culturales que me abrieron sus puertas para presentar libros, realizar lecturas e hilvanar todo tipo de proyectos. Gracias a los programas de radio y televisión que me invitaron a hablar de lo que me apasiona. 

Gracias, de verdad, después de un año excelente no puedo desearles más que puras bendiciones, amor sabrosón y un delicioso pleylist para compartir con sus seres queridos. Que se la disfruten.

Felices fiestas y un 2014 lleno de sólo cosas buenas. Les mando un fuerte abrazo y muchas bendiciones para su 2014, que sea un año lleno de fuerza creativa, amor profundo, proyectos incandescentes y armonía tangible.

Desde el corazón dolido de esta mi Guatebala, lxs aprecio y saludo. Hasta pronto.

Se vienen sólo cosas buenas, sobre todo, mucha más literatura.

Salucita.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

LIBROSIS

El lunes pasado fui invitado al programa LIBROSIS de 18-50 Radio.

La idea: conversar con el queridísimo Alejandro Marré sobre música y literatura. En otras palabras, diseccionar o hilvanar las lecturas que me han marcado, y recomendar, ante todo, libros y autores que valgan la pena ser leídos o releídos. Es decir, hacer un mapeo de «Libros Faro» que hayan sido importantes en mi proceso como escritor, editor o sencillamente como ser humano. Todo esto, acompañado con música que también explore lo que me gusta y provoca. Qué mejor que eso, como lo dije en el programa: «Dos de mis amores reunidos en una sola noche: la música y la literatura».


El programa se extendió a una hora y media. Fue un programón. Estuvo alegre, íntimo, intenso; empezando porque la botella de vino la pudimos abrir hasta la mitad del programa, y además, hubieron dos canciones que se traslaparon con la programación habitual de la radio. Pero bueno, nos la pasamos genial. Fue una especie de convivio «al aire», en el que hubieron personas de todas partes sintonizados en armonía y con buen feelin. Lo malo, es que My Precious Things de John Coltrane, no sonó como teníamos pensado. Pero bueno, igual rompí las reglas del programa, ya que era imposible citar cinco libros, entonces, cité cinco bloques que juntan más de una decena de libros. Así de apretado estuvo.


Creo que la labor que Alejandro hace, sí, esta de acercar libros y canciones a la gente, es algo meritorio que merece ser aplaudido y bendecido; considerando, ante todo, que no tiene un patrocinador que le esté echando la mano con asuntos financieros y detalles logísticos. Espero que este sea un llamado a los dirigentes de la cultura guatemalteca, para que inviertan en proyectos alucinados como LIBROSIS.

Gracias, Ale y Selene, por dejar un poco de su tiempo y corazón en la cabina.




Al final, haciendo un recuento, conversamos de todo un poco, y sí, pude diseccionar mis lecturas y mis canciones favoritas en un pequeño ensayo «en vivo», que les comparto en su estructura más precaria y honesta. Otra cosa que necesito mencionar, es que resulta imposible hablar de literatura/música en una hora y media, por lo que autores como Virginia Woolf, Pier Paolo Pasolini, Luis de Lión, Manuel José Arce, Juan Carlos Onetti, Octavio Paz, Malcolm Lowry, José Saramago, Federico García Lorca y tantísimos más, no fueron mencionados como me hubiese gustado. Al mismo tiempo, me sucedió con bandas como Los Rodríguez, Rage Against the Machine, Stone Temple Pilots, Pulp, Suede, Oasis, Sex Pistols, The Clash, Depeche Mode, Psychedelic Furs, Pixies, Blondie, Clinic, The Rapture, Friendly Fires, Talking Heads y la lista continúa, créanme.


Pero bueno, esta fue la resultante.



LIBROS


1. Mis clásicos: El Proceso de Franz Kafka, El Extranjero de Albert Camus, Ulisses de James Joyce, La Náusea de Jean Paul Sartre y Trópico de Capricornio de Henry Miller.

2. Lectura de cabecera: Cuentos completos de Antón Chéjov.

3. Generación Beat: En el camino de Jack Kerouac, Almuerzo desnudo de Bill Burroughs y Aullido de Allen Ginsberg.

4. La rabia: Viaje al fin de la noche de Loui-Ferdinand Céline y Mujeres de Charles Bukowski.

5. La fiesta: La ley de la ferocidad de Pablo Ramos y ¡Qué viva la música! de Andrés Caicedo.

6.  La tri«P»leta indispensable: Poesía Completa de Leopoldo María Panero, Alejandra Pizarnik y Ezra Pound.



CANCIONES

1. El amor: Bajan de Luis Alberto Spinetta.
2. La rebelión: Weird Fishes/Arpeggi de Radiohead.
3. La madurez: Transmission de Joy Division.
4. La integración: Bloodbuzz Ohio de The National.
5. El jazz: Oh grande amor de Stan Getz.
6. La fiesta: All my friends de LCD Soundsystem



Para escuchar la repetición del programa, sintonizar el día sábado y domingo: www.1850.fm

martes, 19 de noviembre de 2013

SEIS PROSAS de mi libro nuevo

LA MAESTRA DE INGLÉS

La maestra de inglés llegaba todos los días a la misma hora. Ni un minuto antes, ni un minuto después. Luego de abrir sus libros, aún le daba tiempo para pintarse los labios y maquillarse un poco. Después de eso, nos decía: «What time is it?», y todos respondíamos al unísono, hipnotizados por la melena rubia: «It’s nine o’ clock». Yo no entendía, después de todo, como una mujer con semejante belleza y tacones enormísimos, nos hacía ver que el tiempo duraba tan poco.




MENÚ AGRANDADO

Que le hayan regalado un menú agrandado, a cambio de su silencio, no es precisamente lo que molestaba a Ignacio. Lo que le enfadaba, en todo caso, era haber perdido su suéter favorito cuando le abrieron el carro en el estacionamiento.




NUBELUZ

Se sentaba por horas, frente al televisor, con tal de verle las nalgas a las Dalinas. Una noche, soñó que mataba a una de ellas. Decidió no volver a soñar jamás.




ESQUILANDIA

Nunca supo, cómo era que sus papás le compraban juguetes con el poco dinero que ganaban. Después de todo, Esquilandia no era gratis. Tampoco el colegio.




LARS VON TRIER / ANTONIN ARTAUD

Los franceses reconstruyen la historia cada cierto tiempo. Una luz, omnipresente como un poema de Artaud, parece inundarlo todo con su certeza. Nada es lo que parece desde aquel campo minado por los simbolistas y su poesía. Ahora, todo es un retruécano estrepitoso que irradia plegarias y cuchillos brillantes, infalibles meteoritos adolescentes a través de los minutos. Nada es, lo que fue Proust y Camus y Céline. La noche es lenta. La escritura es un alivio. La pantalla es un morfema, que aniquila las verdades bajo el tierno resplandor de los finales. Que son indómitos, salvajes, exagerados; porque la historia se reconstruye, sí, contándola de nuevo.




PATTI SMITH / CÉSAR VALLEJO

Del punk heredé la rabia y la ternura. Eso es. Siempre he visto al punk como un animalito solitario y nómada, que en la tibieza del sol te desconoce, y en la desafiante oscuridad de la noche, te extrangula. Un lobo aguerrido y nocturno, que no puede inmiscuirse en la manada, en el ritual del grupo, en la estupidez del colectivo. Él necesita su trote, su lobreguez, su automedicación, su abandono. Por eso hilvanar rebeldías es hacer miel, miel amarga, desde una colmena decadente y dulce. Menos dulce, sí, que todas las palabras de Patti Smith cantando Horses.



Del libro STEREO OFFSET, que Editorial X publicará pronto.