viernes, 21 de agosto de 2015

21A

me fui a escribir
incoherencias
y a bailar solo
this charming man
después del trabajo
cargado
de vida
cargado
de birras
cargado
de muertes
y dolores
cargado
de soledades
y cinismo malicioso
por eso me encerré
no quise ver gente
no quería hacer daño
aunque el daño
ya estaba hecho
desde hacía milenios

afuera
los carritos
con sus
gentes
iluminaban
el vacío
del hematoma
más necio
de este
paisito
a punto
del delirio
gritaban su nombre
la vice
la dos
la maldita
era llevada
a matamoros
y el facebook
estaba atestado
de alquimistas
con sus opiniones
y sus cálculos tremendos
que lo calculan todo o nada
eran memes
burlas
comentarios
naderías
y la noche me encontró
enrollando un billete
y abriendo latas
a las casi ocho
mientras
la pantalla
titilaba
de poca batería
todo afuera
era oscuridá
y abandono
y prisas
y cerrojos
dentro
dentro
muy cerca
de mi corazón
todo era poemas
de pizarnik
y estribillos
de cut copy
en este
cúmulo
de libros
y espesores
que al final
son otra oscuridad
más diletante y sobria
un viejo almacén de adioses
una tibia promesa de futuros
quierendo escabullírsele al
dios más primogénito
de todos los sintetizadores

quería bailar más
sentir la música
en la entrañas
en el sexo
en los pulmones
mientras
todos los ridículos
manifestaban
por un país mejor
me aburrí
me perdí
fui el peor "patriota"

así que salí
con transmission de curtis
a buscar un poco de estruendo
a intentar palpar con la médula
el delicioso rincón
de todos los rincones sagrados
dulces
amargos
saladitos
salí a prisa
pulsé
el ascensor
y bajé hasta el sótano uno
desde un quince piso
donde vivo
donde acumulo instantes
y frecuento a los aviones
y a la luna en todas sus caritas
a no sé cuántos metros de altura

pero me fui
me fui directo
al barranco de las decepciones
al enjambre del aburrimiento
y de los altavoces
mal ecualizados
por lo menos
pude sentir
el tedio delicioso
de los itinerarios diarios
sobre mi espalda y cuello
con su dosis de ternura
dos policías
me saludaron de vuelta
dos amigas me gritaron guapo
tres compadres
me invitaron a una fiesta
en una terraza
o una bodega
no entendí
muy bien
ellos
ya
andaban
muy lejos
en otra parte
no quise estar ahí
por eso volví a casa
instantes más tarde
anestesiado de gente
y murmullos y vicios

encendí los circuitos
y un docena de cigarros
a manera
de olvido
y celos
me encerré
otra vez
en mí mismo
a ver la ciudad
comiéndose la cola
eternamente y continué
con los pendientes
mientras sentí
los pies cansados
pero hidratados
de exfoliante
nada fue tan certero
como sentirme
en una liturgia
de cosas por hacer
todas necesarias

dos libros
una edición
una consultoría
una vida estallando
en cristales de ocio
una ventana oceánica
con vista al horizonte
más negro del abismo
mientras the horrors
murmuraba
distorsiones
y tremendos anaqueles musicales
después que the national
me interrumpió
a media melancolía
de the vaccines
abrí otra lata
otra sonrisa
y otra y otra

después de un rato
de permanecer inmóvil
y convulsionando letras
bajo los efectos del dmt
pude salvar algunas cosas
desde la pantalla blanca
del computador blanco
que me decía cosas
sin entenderlas
claramente
por fin
salvé
el verso
fueron acordes disímiles
de algo exacto y milagroso
un último verso
una especie
de viaje que tal vez no imaginas
profético a través del lenguaje
una especie de lícor irremediable
que te hace olvidar
lo que es vivir a solas
contra el mundo que palpita

palpita el verso
ese verso que parece mantra:

estás vivo
así que viví

poco a poco.

lunes, 17 de agosto de 2015

ASÍ LAS MADRUGADAS, afuera o adentro...

no importa
cuanta verdad
haya detrás del dolor
no se puede cuantificar
las moléculas que uno pierde
al decir si
al decir no
los agujeros negros
de la paciencia
se extinguen
pero
esperan
esperan hasta alcanzarte
y cualquier zumbido de miel
o pretérito de drogas esfumadas
es igual a un aullido fugaz
y feroz
no es nada nuevo
ya lo dijo ginsberg
y lo cantó curtis
de espaldas al público
las noches son insolentes
y las madrugadas
son esperanzadoras
afuera
abajo
a
unos
pisos
más abajo
de mi casa
unos perros ladran
yo escucho bowie
sentado en un sofá negro
y la noche parece también negra
todo va de prisa acá dentro
escucho a unas muchachas
mexicanas o peruanas
la verdad
eso no importa
pero dicen tonterías
que podrían ser
verdades
exquisitas
mientras fuman
sus cigarros
o los míos
y beben
en vasos
de plástico
porque eso tengo
y afuera todo va lento
tibio asfalto
senda luz
que cruza
la mirada
de un vagabundo
no me atrevo a escribir
todo eso
donde
encontrarías verdad
o dolor o felicidad
pero es que
para qué
escribir
o sentir
o transgredir
si vendrá otro gobierno
que se llevará el recuerdo
para traernos otro olvido.

miércoles, 29 de julio de 2015

MOSCAS

a cualquier hora
las moscas vuelan
despiadadas y solemnes
como en una canción de cuna
donde los arrullos son otras moscas
que vuelan y revuelan
alrededor de atardeceres
donde la noche
es salvaje
y tierna
taciturna también
con sus rocolas
y sus cocacolas
y sus chicos
comprando
cerveza en lata
por montón
en toscas gasolineras
con olor a meados
y a cigarros
y a ternura rota
que no alcanza
para construir
un poco
de rabia
que sea
capaz
de amortiguar
el dolor
que las moscas
sienten mientras vuelan
por pura costumbre y azar.

miércoles, 22 de julio de 2015

LA CIUDAD TRISTE desde un piso quince

me puse
a fumar
al llegar a casa
y después de fumar
me puse a ver la ciudad
desde el quinceavo piso
donde escribo esta bienvenida
a la felicidad que también es triste
hoy salí a comer pizza
a tomar vino
a desparramar
un vaho dormido
que anuncia mi tristeza
en una mesa para dos
y con vista
a centros comerciales
que desploman los sueños
en tarjetas plásticas
y deudas con tamaño
al epicentro mismo
de todas sus tristezas
anoche un amigo
me decía por teléfono
que la felicidad sí existe
yo le insistía
que no
mientras pensaba en teillier y en góngora
al mismo tiempo
que los algoritmos del azar
me hacían ver como un tonto
porque la felicidad es una quimera
un olorcito a algo querido
un temblorcito rico
que se siente en alguna parte
cuando vemos que amigos escritores ganan un concurso literario
cuando escuchamos una canción de pulp que tanto nos conmueve
cuando respiramos el aire y sentimos la brisa del poema
por eso no pude evitar pensar
en que los árboles
son felices
en que las estrellas
son felices
por eso no pude evitar pensar
que cuando callamos
algunas cosas somos felices
por eso este poema
calla todo lo que digo
y al mismo tiempo
está inconcluso y dice todo
lo que el silencio aflora
en un minuto de estruendo iracundo
por eso
cuando miro
la ciudad triste
con sus luces tristes
y sus automovilistas tristes
desde este quinceavo piso
no puedo sentir
más que felicidad
por estar vivo
y eso ya es algo.

lunes, 13 de julio de 2015

POEMA #24 de un viaje por albergues

siento un picor
debajo del brazo
no sé muy bien dónde
a veces pienso
que es una estrella
atorada
a medio pesimismo
y en jaquemate
sobre un pulsar
de excesos
onomatopéyicos

tibios flagelos extenuantes
gemidos masturbatorios
de fábulas biconvexas
otras veces pienso
que es porque
llevo días
permutando
cansancios
símbolos
duchas
raíces
poros
agripados
jabones que buscan
la piel adolescente
de un verano lejano

esta
noche
sentado
en esta cama ajena
de esas camas frías
que sólo los hoteles de paso
te reciben con sus ácaros y sus pulgas
pensaré
que nada está perdido
que escribir con la mirada en blanco
es porque un destello de luz infinita
habita en todo lo que vemos
y que mañana
cuando pague
cuarto en otro albergue
o en este recinto de ronchas y fantasmas
algo de esta fría y trémula habitación
se habrá ido conmigo
por siempre
y no podré
hacer
nada
porque
todo está dicho hecho y viceversa
hasta nuevo aviso
o nuevo fulgor
de estrellas
aglomerándose.

sábado, 4 de julio de 2015

AMÉRICA amontonada en una libreta verde con vista al pacífico


Incluido en el libro AMÉRICA, con la participación de más de veinte poetas latinoamericanos y presentado hace unos meses en el International Studio Camp Curatorial Program de Nueva York. Antologado por la poeta y editoria puertorriqueña Nicole Cecilia Delgado.



América, esta tarde vi llover anemias sobre tus calles agrietadas.

La lluvia hacía un eco impostergable. Todo era gris. Presagio triste.

Unos chicos gemían holocaustos.
Unas madres alborotaban sus desdichas.
Todo era sombra, rabia, extracto de una pesadilla.

No quise estar en tu ciudad y me escapé al mar
a ver la risa dormida de unas golondrinas púrpura.

Mientras sumergía mis galaxias
en la profundidad grisácea de las tibias olas, pensé:

no es tarde, América,
no es tarde para que salgas a pasear con tu alfabeto
de rimas y pancartas. El futuro es esta pecera abierta,
este condominio sin garita, esta dulce trinchera de fonemas.

No lo olvides.
No desagües tus olvidos en la borrachera.
Todo ha sido un desvarío de quinientos años
y un mal viaje de peyote encriptado con silencios.

La noche no es más que una muñeca dulce
moviendo los brazos al unísono del viento.

Vamos, América, no llores.
Si dije muñeca es porque tú lo eres
aunque estés sumergida en este antiguo coma eléctrico.

Todos te están viendo dormir y vinieron a saludarte.

No temas, América,
cuando despiertes
todo habrá sido un mal recuerdo
y la fiesta tendrá todas las canciones de todos los siglos.

Será un himno de colmenas sollozándote sobre la espalda.

Una canción se escucha al fondo del pasillo.

Es una cumbia volátil, un calipso vagabundo.

Salgo a la ventana, enciendo un cigarro y pienso en mi madre.

Mi madre está lejos,
yo estoy lejos,
todos están lejos.

Una ventisca de rabia me golpea el rostro.

Extraño a mi madre,
tú eres mi madre,
todos son
mi madre.

América, no mueras.

O si mueres, transfórmate en todo lo que quiero:
un abrazo de gente querida, un sueño, una profecía.

América, es en serio. No mueras.

Mi poema se está escribiendo para despertarte.

Tu vejez es una cordillera hirviendo en fiebre
y hoy estoy con ganas de recorrerte,
de verte, de tenerte enfrente
mientras fumamos cien cigarros
y bebemos del güisqui más pletórico del universo. 


América,
estoy pensando en irme al mar contigo.
Manejo a ochenta por hora y sonrío.
Tengo las manos en el volante,
una resaca más que milenariam
una chica en bikini al lado
y algunos versos
esperanzadores
con tu nombre.

martes, 16 de junio de 2015

en bloomsday todas las chiquillas gritan su nombre

leo
es papá
de dos hijos
una se llama beatriz
el otro ernesto
todos los días
se despierta
a las siete
y muerde
el polvo
de la desdicha
con el martilleo
del despertador
que gime como gato
arañando el violín
más áspero
de la hora pico
en una vida
interrumpida
de libros y mujeres
rondando
en su cabeza
bajo la ducha
pasa minutos
masturbando
las ansias
imaginando
los logros
que pudo
haber
tenido
de no
haber
embarazado a jimena

los huevos se le hinchan de sangre
y la boca empieza a salivar burbujas espesas
y la rabia se le sube como trueno a la cabeza
luego ordena papeles
se mentaliza fielmente
y al rato se calma
con la voz dulce
de la pequeña beatriz
al otro lado
del pequeño
apartamento
todo es vendaval
de símbolos y fortunas
que lo traen de vuelta al presente
de huevos revueltos
cereal
y leche
a la hora de irse
al trabajo
a la mierda
y a dejar a
los niños
al mismo
tiempo
que besa a jimena
con el amor
en automático
conduce al cole
donde deja
a los peques
con una sonrisa
errónea
fulminante
y vaciada de entusiasmo

todo es un paisaje frío
parecido al dublín
de joyce
de junio
dieciséis
un invernadero
de arrumacos
un hervidero
de pesimismos
un horno apagado
y con platos sucios
cuando llega
al trabajo
y saluda a mayra
su eterna minifalda
en secretaria
que le devuelve
el saludo
con el calzoncito
tropical
nuboso
a la mitad
de las piernas

y
así
pasa
el día leo
rumiando
recuerdos
y firmando
documentos
que le recuerdan
a borgesábato
y cortázar
con su diadema
juvenil llena de gûaro
y mujeres
chiquillas
que gritan su nombre
en lo espeso de la noche
donde las carcajadas
y los retruécanos azules
son ahora una cicatriz
de lo que pudo
ser una fiesta
un bloomsday
en un lejano
país
con
vista al desarrollo
mientras su mujer
duerme
y él se acaricia
tierna y suavemente
el vello negro
de la pija.