martes, noviembre 30

TRES POEMAS para despedir noviembre

Este Noviembre de barriletes, conjeturas y bufandas. De inicios al pie de párrafo luego del temible punto y aparte. Este Noviembre sin excesos ni acentos extranjeros, mon amour. Este Noviembre amontonándose de ruidos en los pasillos del silencio. Este Noviembre de frutitas frescas, de engranajes oxidándose en distancia y de ingredientes unexpected en la receta del furor. Este Noviembre para la poesía de viento y furia. De poesía para los muertos, y las muertas. De fantasmitas rondando a lo largo de la autopista más vacía. De fiestecitas torpes y militancias de abrazos al amanecer. Este Noviembre de canciones ya cansadas de escucharse. Este Noviembre de lecturas inconclusas, y reclusas. Este Noviembre que se acaba como milkshake. Este Noviembre de pausas e inicios, que inician con la voz pálida del "no sucumbir": ¡Goodbye, Hello!

Goodbye.



/MILLON DE VIDAS/


de esta noche
guardaré sólo un recuerdo
el más brillante
púrpura violeta
puñetazo de saliva
cruelmente tragado
después de la resaca
después de esta noche
que amontonaré junto a papeles
que alguna vez fueron importantes

en la repisa no caben nuestras estrellas, fugaces todas,
hay mariposas de rabia revolcándose en el aire
frío de esta ciudad
que es un tren veloz que lleva ruinas de otras vidas
en sus vagones blancos, blanquísimos,
maquinaria de papel
tinta lápiz con colores, dolores ajenos,
debimos rompernos la cara aquella tarde
debimos arrinconarnos las verdades junto a aquel mcdonalds

nuestra vida juntos fue una quimera silenciosa
quiero construir un inframundo luminoso,
murallas chinas, escaleras que conecten a tu cielo-mundo,
quiero guardar tu lejanía
en mi fulminante carpeta de pendientes
la noche es fría
un mazda cruza la intemperie con su turbomofle,
debimos arrebatarle la tristeza a los poemas de Carver
debimos besarnos bajo el pálido árbol de aquella plaza

hoy los niños cruzan los dedos
juegan pelota entre mazorcas viudas,
no entiendo por qué un millón de vidas
caben en un poema triste,
debimos decirle adiós al eco de las bienvenidas
pero no tuvimos valor, nena, ni paraguas para el alma
porque la tormenta es una marea loca, loca loca

que llevamos dentro



/DÁLMATA/


Tenés un ademán pop
y una ternura de cachorrito dálmata,
que guardo para mis madrugadas turbias.




/MADRE/


niño
azul
verde
duende
crisantemo
volátil
rabia
diurna
sueño
cósmico

madre

/quiero volver, rehacer mi vida, jugar al arrebato de los hot wheels, romper gi joes, dispararle a los patos del nintendo, quiero ver tu risa de feriado, comer algodones blancos, emborracharme de tronitos, llenar los preguntones del colegio, hacer fila para entrar al circo y llorar de rabia en un berrinche inhóspito de medianoche/

madre

escuela
sismo
cielo
mundo
pirueta
rosa
refacción
tempestad
fantasía
vueltegato

/¿ves cómo los árboles han crecido, se han llevado su néctar de opalina, benevolentes las hojas, planean sobre los tejados del universo, tu centro de luz, tu futuro incierto, aquél verano bajo los amates de la parcela, las ruinas de casa, las serenatas torpes, los engranajes engrasados sin gracia bajo una matemática de sueños, la gramática de las gravitaciones?/

madre

dame tu luz este día,
no quiero terminar juntando
palabritas torpes en medio de la noche

domingo, noviembre 21

QUIMERAS y CERTEZAS

1

Él parafrasea canciones de Bob Dylan. A ella le gustan Manu Chao, Juanes y Timbiriche. Se humedecen los labios con mentiras de noche, ritos obscenos de día, fatalidades miopes de domingo. Pretenden pretender que les gusta el juego, juegan con risitas tontas antes de tocarse en la cama y verterse en las profundidades del sueño quimérico. Fruncen los ceños, copulan malos hábitos, se maldicen en silencio cada vez que encuentran asperezas. Su vida fatal-marital no parece importarles, para nada. Hasta están considerando comprar una SUV para que quepa la empleada cuando vayan con los tres güiros al puerto.



2

–Tengo un libro 'e Goytisolo guardao en el bolsío 'el saco –me dijo el catalán con su acento brusco, mientras me entregaba un volante de un concierto de una banda llamada Ave Silvestri y el reloj en su muñeca marcaba las cuatro y veinte del reloj de la plaza. En su cuello, logré ver una cadena de oro que sostenía un dije extraño y un tatuaje con letras chinas, o coreanas, o japonesas. La verdad, no importa.



3

Poemas para corromper la Prosa. Verdades para difamar la Ley. Libritos para apaciguar Tristezas y Bombones Dulces para quitar lo Amargo del Ayer. Dame tu hostia tío, me decía cada vez que la comulgaba de placer.



4

Tengo ruidos de otras noches, vestigios de palabras dichas, felicidades en ruinas a punto de desvanecer. Tengo mordidas las pasiones. Urgidas las manos. Un río de cancioncitas avanza cuesta abajo. Hay imágenes postales, un sinfín de orgasmos todahora. Hay tintas chinas y eléctricas. Hay un vacío que tibiamente se está llenando de luz. El día se erige como una yegua portentosa y luminosa, sus redondos ojos, más redondos que un sol negro, me observan completito, me penetran sin cesar. Algo en mi es despertado por su vehemente afán de impaciencia, algo dormido, anestesiado por las distancias y el tugurio del azar. Todos los dolores empiezan a difuminarse, un olor a nuevo se respira en el aire. Los muslos traseros de la yegua son corpulentos, parecen dos perfectas catapultas ensambladas en India o en Japón. Decido treparme por el cuello, me acomodo en el lomo y observo el horizonte, parece un mar de posibilidades inconscientes. Cabalgamos por horas. Soy un yonki de sus cabalgatas silenciosas. Termino exhausto, drogado por su magia quimérica, como sumido en un trance sicotrópico. Todas las noches es lo mismo, asesino al extraordinario animalito y algunas veces:
Soy fácil. Uoo. Uoo. No acato límites.



5 (Semanita Power Poética)

Miércoles 24, 7 PM
Café Casa, 6ª Ave 10-23 zona 1, Ciudad de Guatemala

POECLÉCTICA: Lectura fusión con poesía y narrativa acompañada de visuales y música, ambient-psicodélica, tocada en vivo por Federico Franco (guitarra, teclado, samplers). Participan en las letras: Rosa Chávez, Lucía León, Marcia de la Cruz, Michelle Búcaro, Edna Sandoval, Julio Prado, Julio Serrano, Alejandro Marré, Álvaro Montenegro y yo. Para los que puedan, no se la pierdan, la lectura forma parte de la fiesta cultural Ciudad Vintage que se realizará en la sextavenida del Centro Histórico. Habrá desfile de modas de Saúl E. Méndez, concierto con varias bandas y mucho arte en vitrinas de comercios. La entrada es gratuita.

Evento en Facebook



Jueves 25, 7 PM
Parque Bolívar, Ciudad de Quetzaltenango


LECTURAS DE CALLE: Ciclo de lecturas callejeras de poesía con autores internacionales y nacionales organizado por Metáfora. En esta lectura: Otoniel Guevara (El Salvador), José Antonio Dominguez (El Salvador), Mayra Oyuela (Honduras), Misael Hernández (Guatemala), Edgar García (Guatemala), Héctor González (Guatemala) y yo. Para los que viven en Quetzaltenango, no se pueden perder las lecturas y talleres que se realizarán en distintos lugares del 24 al 27 de Noviembre, ya que vienen poetas de Centro América con trayectoria internacional.

Evento en Facebook





6 (Entrevista y Artículo)

1. La escritora Carol Zardetto, en su proyecto de entrevistas para el Diario de Centro América, me interroga sobre ciertos tópicos de la literatura guatemalteca. Estos que conversamos van desde el erotismo, el conflicto armado interno, los diálogos intergeneracionales y otros más. La entrevista tendrá eco en una Ponencia y un Conversatorio para la feria del libro más importante de Latinoamérica: La Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2010. Para leer la entrevista, haga click aquí.


2. La revista digital Luna Park, que se ha mantenido en línea durante 29 publicaciones, ha decidido realizar un homenaje fascinante y bien merecido a Editorial X, la emblemática editorial transgresora del desaparecido colega y compadre Estuardo Prado. Como muchos de ustedes saben o si no sabían, Editorial X fue una editorial guatemalteca de finales del siglo pasado que publicó a una decena de autores de la denominada generación desencantada o de posguerra. Felicidades Vania Vargas y Carmen Alvarado por excelente labor de dirigir la orquesta y recopilar esa cantidad de textos alrededor del mito de la generación x. Les comparto mi aporte, que es una reseña de La Hora de la Rabia, del mismísimo Javier Payeras. Dense una vuelta por toda la revista, la información y las imágenes de Álvaro Sánchez; todo está realmente alucinante. Aquí está el link con el artículo.

domingo, noviembre 7

BARRILETE ZEN

"Hay recuerdos que no voy a borrar,
personas que no voy a olvidar, silencios que prefiero callar".
Fito Páez





De alguna manera, nos aferramos a las cosas –y personas– por una especulación trascendental que nos cuesta maniobrar con certeza. Tenemos vicios inconscientes que nos hacen querer y poseer instantes, vidas, objetos, personas. Pero todo es efímero, inconsistente, por más que dure una eternidad o muchos años o siglos o momentos.

Hace una semana, sumergido en una piscina, tuve una premonición fabulosa, una conjetura de que la vida es lo que queramos que sea y no lo que suponemos que es. Eso me hace pensar en el Budismo y, también, me hace pensar en los BARRILETES DE NOVIEMBRE. Hay que soltar, desapegarnos de algo que creemos –creímos– nuestro. Al final nada es nuestro en este mundo, todo es prestado. Hace un mes me corté el pelo y creo que en estos días volveré a cortármelo. El día que me lo corté, la señorita no quería cortármelo, luego le dije: “así como el dinero, el pelo va y el pelo viene”. Claro, puedo entender a la pobre; ver al semejante melenudo cavernícola queriendo hacer un cambio relevante en su vida y diciéndole aforismos sacados de lo cotidiano, pues obvio, le provocó un pasmo. Luego le dije que me hiciera lo que quisiera con el pelo, que esta vez sería el sueño de su vida de niña juguetona: sería su Barbie. Ella sonrío y de más o menos buena gana, empezó a cortármelo al mismo tiempo que yo le pedía "más, más, más corto". Al final no se animó a cortármelo mucho y me lo dejó donde lo tengo ahora, seis o siete dedos menos, bueno, ya creció la pulgada que dicen que crece en 30 días. No lo sé. La verdad no importa. Ni la mentira tampoco. Mi vida siempre ha estado sujeta a ciclos. Seguramente soy un bipolar con manías intensas. Lo bueno es que ya tengo la experiencia, me conozco la entrada y la salida a mis problemas. O creo conocerla, porque también soy necio y, siempre vuelvo al mismo lugar de partida.


Estos últimos tres años de mi vida fueron un ascenso hermoso, indudablemente todo es relativo y muchos dirán que fue un descenso hasta tocar fondo. Eso debo creer, que fue una subida y una bajada al mismo tiempo. Lo que sí sé con certeza es que fueron los momentos más bellos que he pasado hasta ahora. Por eso gracias a todos los que estuvieron pendientes, como testigos oculares o lectores de este fascinante viaje. ¡Gracias E., has sido y seguirás siendo esa musa perfecta, esa compañera alucinante, ese abrigo maravilloso que guardo en mis días más fríolentos! Pero ya no estás. Tu decidiste marcharte. Me quedé con los proyectos cocinándose desde el fututo. Y alguien me dijo hace unas semanas que el futuro está a la vuelta de la esquina o “en la galleta de la fortuna”. Por lo mismo, creo que ahora debo subir, como barrilete, empezar de nuevo con los pies sobre la tierra. Estas confesiones hacen bien para compenetrarme en lo que quiero. Mi vida ahora es una hoja en blanco, puedo hacer lo que se me ocurra con ella, aunque me da un poco de miedo y me está costando. Al final es empezar de nuevo, abrir los caminos que creímos cerrados. Levantar la cabeza. Alzar los brazos y las alas. Insisto, estas confesiones públicas me llenan de tranquilidad y sosiego, siento que quien las lee me abraza enseguida y su abrazo me cala el alma. Calma. Debo seguir contándoles lo que me pasa adentro. Esto no es un monólogo, es una conversación que tengo con quien me lee. He estado escribiendo mucho. Mi novela va en camino, eso me entusiasma. El libro de cuentos ya está terminado. La poesía la dejaremos para nuevo aviso, aunque es probable que me colme de poemas y poemas y luego los lance por una ventana para provocar una lluvia hermosa con adjetivos del pasado o el presente.


Hace una semana, dejé ir muchas cosas, fue como llover desde adentro y dejar salir las penas. Bueno, ha sido un mes de dejar ir cosas y entiéndase: CUESTA, ¡MUCHÍSIMO! Sobre todo cuando hay muchísimo amor y vidas complementarias de por medio. O a lo mejor no hay vidas complementarias, y nosotros queremos creerlo, por el apego claro. No sé. A lo que voy es que dejé ir muchas cosas hace una semana. Vi a uno de mis músicos favoritos tocar en vivo: ANDRÉS CALAMARO. Lloré. Pataleé. Salté. Reí. Lloré de nuevo. Pataleé de nuevo. Fue algo intenso y bello. AC ha estado en el soundtrack de mi vida por muchos años, su poesía inevitable y su música aguerrida, me han acompañado por los territorios más sombríos y luminosos de mi camino transitado. Escribí una nota del concierto pero no se ha publicado aún, si no se publica la postearé aquí a manera de homenaje. ¡Gracias Javier. Gracias Ana, Charly, Vicky, Luis, Michis, Rubén! Gracias por estar allí pataleando conmigo, soltando gritos y demonios. ¡Si, saltando y soltando!


Hay momentos, en que es necesario soltar para que las cosas vuelvan a su cauce y fluyan con calma y naturalidad. Si las cosas son, regresan. Eso es ley. Hay que estar en la disposición de soltar y de amar lo que está detrás de lo que se acerca. Todo es un regalo. Todo es una enorme bienvenida. Eso me recuerda a algunos de los poemas verticales de Roberto Juarroz, pero sobre todo este:


Darlo todo por perdido.
Allí comienza lo abierto.

Entonces cualquier paso
puede ser el primero.
O cualquier gesto logra
sumar todos los gestos.

Darlo todo por perdido
Dejar que se abran solas
las puertas que faltan.

O mejor:
dejar que no se abran.


So pretexto, volcaremos las puertas de la felicidad y veremos qué pasa.

¡Abróchense los cinturones, porque el viaje está que empieza!